Moscú advierte a la OTAN sobre el despliegue de escudo antimisil en Europa


 

 

Moscú adviritió que puede suspender la cooperación con la OTAN en materia del escudo antimisil conjunto en Europa.

Según los expertos, esta declaración hecha por el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores es la última advertencia a Washington que continúa haciendo la vista gorda ante la postura de Rusia.

España anuncia su decisión de albergar elementos de escudo antimisil

El pasado 6 de octubre, la Cancillería de Rusia publicó una dura declaración dirigida a la OTAN.

“…Sin consultas previas, sin tomar en consideración la opinión de todos los países interesados se adoptan decisiones que pueden afectar la seguridad y la estabilidad en la Europa Atlántica. Si los acontecimientos se desarrollan de este modo, perderemos la oportunidad de convertir la defensa antimisiles en un elemento de cooperación”, dice el comunicado de la entidad.

Según el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, esta declaración fue emitida a raíz de la decision de España de incorporarse al escudo antimisil que EEUU está desplegando en Europa.

España emplazará en la base naval de Rota cuatro destructores estadounidenses con sistemas de misiles interceptores SM-3 y el sistema de combate Aegis.

Esta noticia salió a la luz pública en una rueda de prensa conjunta que ofrecieron el pasado 5 de octubre el presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, el secretario general de la OTAN Anders Fogh Rasmussen y el secretario de Defensa de EEUU Leon Panetta en Bruselas.
Rasmussen asimismo declaró que el escudo antimisiles de la OTAN estará listo hacia 2018.

La OTAN sigue sin atender la postura de Rusia que reacciona negativamente a todos los pasos unilaterales de la Alianza Atlántica en materia de escudo antimisil en Europa.

Para algunos es comprensible porqué EEUU continúa ejerciendo la presión en este ámbito.

“Para Washington es inadmisible que algún país, especialmente Rusia que está bajo sospecha como su antiguo y posiblemente futuro rival, dicte criterios del despliegue de elementos del sistema de defensa antimisiles”, dijo en su entrevista a RIA Novosti Víctor Mizin, director adjunto del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Estatal de las Relaciones Internacionales de Rusia.

Según el experto, nadie puede dar garantías que los elementos del sistema global de defensa antimisiles de la OTAN no sean desplegados cerca de la frontera con Rusia.

“Se requieren criterios objetivos y concretos que permitirán determinar si el escudo antimisiles cumple con los objetivos previstos”, explica Mizin las exigencias de Rusia y añade que “por esta misma razón el Ministerio de Exteriores respondió en un tono muy duro a los recientes acontecimientos porque es, de hecho, su último intento de encontrar una fórmula de compromiso con EEUU”.

Estrategia de amenaza global

EEUU está desplegando paulatinamente el sistema europeo de defensa antimisiles. Pero, en realidad, se trata de un escudo antimisil global en el que los misiles interceptores emplazados en plataformas móviles pueden abatir blancos en un espacio común (a base de datos transmitidos por todos los radares y sistemas de reconocimiento optoelectrónico).

Moscú se ve preocupada por esta paulatina creación del escudo antimisil global y tiene todas las razones para esto.

“Hoy en día, estos sistemas no pueden molestarnos porque, de hecho, son simplemente los sistemas de defensa antiaérea. Pero en un futuro, pueden emplearse para la lucha contra las ojivas de misiles rusos. Especialmente si los buques con misiles interceptores se emplazan en el Océano Glacial Ártico”, advierte Mizin.

La movilidad de los principales elementos del futuro sistema de defensa antimisil y un paulatino reforzamiento de sus capacidades combativas provocan la mayor preocupación de la parte rusa.

“Según los cálculos del Estado Mayor General de Rusia, a partir de 2015, el escudo antimisil europeo ya impactará negativamente el potencial de Rusia en el ámbito de disuasión nuclear, es decir, podrá interceptar una parte de los misiles balísticos rusos”, explicó a RIA Novosti el director de la revista rusa “Defensa Nacional”, Igor Korótchenko.

Al comentar la postura de Rusia en las negociaciones con la OTAN, Korótchenko afirmó que Moscú exige que los misiles interceptores emplazados en tierra sean alejadas de la frontera de Rusia a la distancia de su radio de acción.

En este caso, la OTAN no podrá interceptar blancos sobre el territorio de Rusia sino tan sólo en el espacio aéreo de los países miembros de la Alianza Atlántica.

División sectorial del sistema de defensa antimisiles en Europa es un callejón sin salida

Para prevenir una escalada del conflicto con la OTAN, Rusia adelantó la iniciativa de la responsabilidad sectorial en materia de seguridad antimisiles. Se preveía que la OTAN destruirá misiles en direcciones Sur y Oeste mientras que Rusia controlaría la frontera oriental de Europa.
Según varios expertos, esta iniciativa es irrealizable y “aún los especialistas rusos la ponen en tela de juicio”, cree Mizin.

“Conforme a esta iniciativa, Rusia se compromete a neutralizar todos los misiles que vuelen sobre su territorio y de este modo garantiza la seguridad de los países de Europa del Este, lo que es inaceptable para los últimos”, afirma Mizin.
Los representantes de la industria nuclear rusa criticaron esta iniciativa también. Por ejemplo, a principios de 2011, el director general del Instituto de Termotecnia de Moscú, diseñador de los cohetes de combustible sólido “Topol” “Yars” y “Bulava”, Yuri Solomónov, declaró que las partes psicológicamente no están preparadas para la división sectorial de la defensa antimisiles en Europa.

Según Solomónov, el nivel de confianza entre Rusia y el Ocidente es demasiado bajo para realizar tales proyectos. “Se podría dividir en sectores el espacio europeo de defensa antimisil, si la OTAN estuviera dispuesta a discutir esta iniciativa en términos prácticos”, dijo Igor Korótchenko y añadió que “el Occidente no acepta el principio de seguridad igual”.

¿Centro de intercambio de datos: solución o excusa?

Uno de los problemas que dificultan la cooperación ruso-estadounidense en el ámbito de división sectorial del escudo antimisil consiste en la falta de un recinto común.

La administración de EEUU recientemente propuso la idea de crear un centro conjunto para detectar amenazas de misiles balísticos e intercambiar información sobre lanzamientos de misilies, donde podrían trabajar los especialistas rusos, estadounidenses y posiblemente europeos.

Pero las perspectivas de esta idea parecen vagas. “Es difícil entender porqué Rusia no pormueva esta idea, dice Víctor Mizin y añade que “en su tiempo fue estudiada pero no se hizo realidad bajo varios pretextos ficticios como estatus indeterminado de los militares estadounidenses en Rusia o problemas fiscales”.

Los expertos no coinciden en la valorización de la iniciativa estadounidense sobre el centro conjunto de intercambio de datos.

Según Igor Korótchenko, “es la misma formalidad como el Consejo Rusia-OTAN que no supone compromisos vinculantes para las partes”. “Es una fórmula de compromiso destinada a tranquilizar a Rusia para que no tome contramedidas militares para contrarrestar la amenaza”.

Es poco probable que la situación cambie

Las autoridades rusas están preocupadas y, según Mizin, esto es evidente. Rusia puede ofrecer nada a EEUU para persuadirle a desarrollar el sistema de defensa antimisil conjunto.

“Los estadounidenses no necesitan las tecnologías rusas ya que disponen de sus propias tecnologías más avanzadas”, afirma Mizin.

No obstante, el algoritmo de cooperación está claro, cree el experto. “No es necesario crear un sistema único sino los dos en paralelo”, dijo Mizin.
Según el experto, EEUU podría crear el escudo antimisil para Europa mientras que Rusia lo hiciera para sus socios de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) o la hipotética “Unión Euroasiática” propuesta recientemente por el primer ministro ruso, Vladímir Putin.

“En estas condiciones se debe continuar las negociaciones”; cree Korótchenko. “Pero si no se nota algún progreso, Rusia debería tomar contramedidas militares. Es evidente que tras 2015 todos los elementos del escudo antimisil que EEUU está desplegando en Europa se convertirán en los objetivos principales para los misiles rusos en caso de que se libre un hipotético conflicto militar”, dijo el experto.

“Es una lástima que en vez de desarrollar las relaciones tras la cumbre Rusia-OTAN celebrada en Lisboa en noviembre de 2010, Moscú y Washington hayan arrastrado atrás su cooperación. Los dirigentes políticos y militares de Rusia experimentan una profunda desilusión”, añade Mizin.

Las campañas electorales en Rusia y EEUU complican aún más la situación. “El presidente estadounidense, Barack Obama, es incapaz de emprender algo en el ámbito de la política interior y exterior y el escudo antimisil es un lado fuerte de los republicanos”, destaca Mizin y concluye que “no se debe esperar cambios radicales en los próximos seis o doce meses”.

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